
GUATEMALA. - Dalila Huitz, Geovanni Contreras, de Siglo XXI dan a conocer la entrevista sostenida a miembro de la CICIG.
¿Qué significa haberle pedido al Presidente que él, la Primera Dama y Gustavo Alejos se separan de la investigación?
A mí me parece que está fuera de lugar que se cuestione al Fiscal General porque se reúna con el Presidente. Eso es y tiene que seguir siendo la normalidad, pero al mismo tiempo yo les pedí, tanto en el fondo como en la forma, que fueran exquisitos en cuidar que los investigadores no se sientan presionados. Hay 40 mil maneras, y posiblemente la más grosera sería llamarles a la Casa Presidencial para decirles “quiero que hagan esto o dejen de hacer aquello”. Hay muchas otras formas: presupuestarias, de nombramiento, de destituciones, de traslados, mediante las cuales se puede poner presión a los investigadores. El responsable de la investigación es el Fiscal General; la Fiscalía es la que tiene que resolver este caso y todos los demás casos, y llevar a los culpables ante la justicia.
¿Es conveniente que ellos se sigan reuniendo en estos momentos?
Por ejemplo, no deberían seguir reuniéndose a puerta cerrada. Deberían hacerlo con una tercera persona que de alguna manera asegure, gráficamente, transparencia, para que la gente se sienta tranquila de que no están transmitiendo in-strucciones. Y eso, por la formalidad, porque pueden dar instrucciones por teléfono. Les he dicho que en el fondo, por favor, dejen trabajar a los investigadores. No tengo tampoco ninguna razón para presumir que no lo van a hacer, que no lo están haciendo, pero que lo hagan muy gráfico para que todos estemos tranquilos.
En cuanto al desempeño del Ministerio Público…
Yo no hago juicio de valor; de reuniones en las que no he estado presente no puedo sustentar nada. Lo que dije y reitero es que hasta el momento el desempeño del Ministerio Público en… bueno hay alguna discrepancia mínima, pero en general es impecable.
¿Qué opina de la reunión sostenida en la oficina privada del Presidente, justo un día después del escándalo?
Yo no sé. Eso lo tienen que preguntar al Fiscal General. Yo ya he acudido a esa oficina privada porque el Presidente, por razones de agenda, a veces por razones de seguridad, despacha en la oficina oficial o en la privada. Yo ya he acudido a esa oficina también, y le garantizo que no hemos hablado nada diferente allí de lo que hablamos en el despacho oficial. También me he reunido con el Vicepresidente en su oficina privada y no hay ningún problema.
Tomando en cuenta este caso tan complicado, ¿cuándo se esperaría un avance para ver si el MP trabaja y no es ne-cesario un fiscal especial?
Eso es en el momento en que se produzca, yo no lo sé. Si en el caso Rosenberg se producen cosas raras, tengan la se-guridad de que yo lo voy a poner de manifiesto igual. Yo se lo he prometido al hijo del señor Rosenberg. Yo no le puedo prometer que voy a resolver el caso, porque no sé si voy a ser capaz de resolverlo, pero que voy a hacer mi tarea, eso sí se lo prometo.
¿Cuándo se entrevistó usted con la familia?
Ayer (martes). Yo recibí al hijo en la Comisión, ayer por la mañana. De la investigación sí le ruego que no me pidan de-talles, pero sí se produjo, naturalmente, una petición de su parte, en nombre de toda la familia, de que hagamos todo lo posible, y yo le prometí que vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance.
Hablando del video, mencionó que se ve auténtico y que no habría necesidad de mayores estudios, pero el Presidente duda de su autenticidad…
Yo he dicho que hay dos niveles: uno es el video mismo, y otra cosa el contenido de lo que se denuncia en el video. Yo creo que respecto del video no hay ninguna duda en cuanto a su autenticidad. Es el señor Rosenberg; no parece que es-tuviese drogado; no parece que estuviera amenazado. Él manifiesta voluntariamente aquello que quiere manifestar, y los familiares, los amigos y conocidos lo acreditan. Ahora bien, el contenido del video (…) es lo que está por determinarse.
Es necesario que se mantenga una escrupulosa separación entre las personas mencionadas en la denuncia con la investi-gación. En ese sentido le pedí al Presidente que él, la Primera Dama y el Secretario Privado mantengan esa distancia; esa distancia higiénica, si se quiere, para no levantar sombras de sospecha respecto de la investigación, porque en ella no sólo se juega el esclarecimiento de unos hechos criminales muy graves; se juega la credibilidad de las instituciones, y ese es un material que pertenece a todos los guatemaltecos, no sólo a los afectados por la investigación.
¿Qué implicaría esa distancia que menciona?
La Primera Dama no debería hacer nada, porque, que yo sepa, ella no tiene ninguna función que tenga que ver con el sistema de justicia. Pero el Presidente, a lo mejor sí tiene que despachar algo con el Fiscal General respecto al caso Rosenberg, pues le puede encargar al Vicepresidente que haga esa gestión. No lo sé, yo no soy quién tampoco para decir cómo tienen que llevar su despacho; de la misma manera que tampoco permitiría que me digan cómo llevar el mío. Solamente le he llamado la atención sobre eso: pongan por favor una distancia que sea visible y evidente para que todo el mundo esté tranquilo.
“No deberían seguir reuniéndose a puerta cerrada, sino con una tercera persona (…) para que la gente esté tranquila”
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